El voluntariado refuerza el acompañamiento en prisiones durante el verano en Cataluña
Las entidades sociales mantienen su actividad en los centros penitenciarios durante los meses de verano, garantizando apoyo, formación y oportunidades de reinserción para las personas internas en un periodo especialmente sensible.
La Mesa de Participación Social del Departamento de Justicia y Calidad Democrática ha destacado la continuidad del trabajo que realizan las entidades de voluntariado en los centros penitenciarios catalanes durante el verano. Lejos de reducirse, estas iniciativas siguen activas para asegurar que las personas privadas de libertad dispongan de acompañamiento, espacios de desarrollo personal y oportunidades de inclusión social.
El periodo estival, habitualmente asociado a actividades comunitarias y tiempo libre, puede suponer una mayor desconexión para quienes se encuentran en prisión. Por ello, la labor del voluntariado resulta clave para mantener rutinas positivas, vínculos sociales y procesos de reinserción.
Las actividades que se desarrollan abarcan múltiples ámbitos. Incluyen desde apoyo individualizado y orientación sociojurídica hasta propuestas culturales, deportivas y formativas. También se impulsan iniciativas relacionadas con el bienestar emocional, como yoga o mindfulness, además de acciones de mediación intercultural, refuerzo lingüístico y acompañamiento comunitario y religioso.

Actividad de arteterapia en el Centre Penitenciari de Joves a cargo de la Fundación Universitaria Martí l’Humà
Barcelona: formación, cultura y proyectos solidarios
En los centros penitenciarios del área de Barcelona, como Brians 1 y Brians 2, Quatre Camins, Lledoners o el Centro Penitenciario de Mujeres, se mantiene una programación diversa orientada a fomentar la participación y el desarrollo personal.
Durante el verano, las personas internas pueden acceder a talleres de arteterapia, música, manualidades, formación digital y actividades deportivas, entre las que destaca el rugby. También se desarrollan propuestas específicas como talleres de fotografía o programas de acompañamiento individual en el centro penitenciario femenino.
En el Centro Abierto de Barcelona, la Fundación Autónoma Solidaria continúa impulsando iniciativas centradas en la inserción sociolaboral, el refuerzo de competencias digitales y el acompañamiento personalizado, especialmente dirigidas a personas en segundo y tercer grado.
Entre las iniciativas destacadas figura el proyecto solidario Kokolokos, vinculado al ámbito de la salud mental. Esta propuesta combina reinserción social y sensibilización, mediante la elaboración de llaveros por parte de personas internas. Los fondos obtenidos se destinan a programas terapéuticos del Hospital Sant Joan de Déu, superando los 6.000 euros recaudados en el último año.
Tarragona: bienestar emocional y crecimiento personal
En el centro penitenciario de Mas d’Enric, en Tarragona, el voluntariado mantiene actividades centradas en el desarrollo personal y el equilibrio emocional. Los programas incluyen grupos de ayuda mutua, talleres de crecimiento personal, sesiones de yoga y espacios participativos.
Estas acciones permiten a las personas internas trabajar aspectos como la autoestima, la gestión emocional y la convivencia, elementos fundamentales para avanzar en sus procesos de reintegración social.
Lleida: promoción cultural y lingüística
En el centro penitenciario de Ponent, en Lleida, las entidades continúan desarrollando actividades orientadas al acompañamiento comunitario y la promoción cultural. Destacan especialmente las iniciativas vinculadas al aprendizaje del catalán y la difusión de la cultura local.
Los talleres lingüísticos y culturales contribuyen a mejorar la integración social de las personas internas, facilitando su futura reincorporación al entorno comunitario.
Girona: deporte y acompañamiento social
En el centro penitenciario de Puig de les Basses, en Girona, el verano mantiene activas las actividades deportivas y de acompañamiento impulsadas por diferentes entidades. La colaboración con organizaciones como la Federación Catalana de Baloncesto permite fomentar hábitos saludables y el trabajo en equipo.
Paralelamente, los programas sociales desarrollados por entidades como Justícia i Pau o la Fundación Sant Antoni Abat garantizan apoyo continuado y acompañamiento personal.
Un papel clave en la reinserción social
La participación de las entidades sociales y del voluntariado constituye un pilar fundamental dentro del modelo penitenciario catalán. Su intervención aporta recursos, referentes positivos y oportunidades reales de cambio, ayudando a mantener el vínculo entre las personas internas y la sociedad.
Más allá de las actividades concretas, el valor principal de estas iniciativas radica en ofrecer acompañamiento humano y continuidad en los procesos de reinserción, especialmente en periodos como el verano, donde el aislamiento puede intensificarse.
Perfil del voluntariado penitenciario en Cataluña
El voluntariado que participa en los centros penitenciarios presenta un perfil definido. La mayoría son mujeres, representando el 65,5 %, y predominan las personas mayores de 45 años. Además, una parte significativa cuenta con estudios superiores y muchas se encuentran en etapa de jubilación.
Las motivaciones que impulsan su participación están vinculadas principalmente a la solidaridad, el compromiso social y el altruismo. Las áreas de actuación más habituales se centran en el acompañamiento comunitario, seguido de intervenciones socioeducativas y educativas.
Este conjunto de personas voluntarias desempeña una función esencial al contribuir a la inclusión social y a la preparación para la vida en libertad, reforzando los procesos de cambio personal de quienes se encuentran en centros penitenciarios.